La dirección de personas se basa en aspectos cualitativos difícilmente cuantificables. Sabemos nuestros resultados de ventas consultando un dato numérico, pero ¿cómo sabemos que estamos dirigiendo bien? En este seminario proponemos la metáfora del vino, el cual puede ser valorado independientemente del valorador. El soporte es una cata guiada por un sumiller de reconocido prestigio, que nos ayuda a cuantificar los elementos cualitativos de nuestra relación: gusto, olfato, vista (visión), tacto (relación) y oído (escucha), y mejorar nuestra gestión como líderes.

Posibles competencias de trabajo: cambio aprendizaje y desarrollo, construcción de relaciones de confianza, desarrollo de personas, liderazgo de equipos, etc.