El reto a realizar consiste en el rodaje de un corto cinematográfico, con todas las complicaciones que eso conlleva, de la mano de un profesional de este medio. Los participantes se convierten en actores, directores, productores, figurinistas, montadores y todos los oficios parejos al mundo del cine, incluido el de críticos.

Posibles competencias de trabajo: resolución de problemas y toma de decisiones, planificación y gestión de proyectos, orientación al cliente, innovación, negociación, etc.